✉ info@exponinot.com
IG FB YT

Año 1934

Autor: Rafael Raga Montesinos
Estilo: Futurismo y Art Déco constructivista.

Atmósfera y Fondo: El fondo es una composición dramática en negro mate y rojo saturado. Grandes manchas de color negro, aplicadas con una textura que sugiere velocidad o barrido, enmarcan una explosión central de luz, creando un contraste violento que recuerda al estallido de una carcasa pirotécnica en la oscuridad.

Planos y Figuras: En el centro del cartel, suspendida en un equilibrio imposible, aparece la silueta de la Torre del Miguelete. Está representada desde una perspectiva aérea forzada, de color rojo rosado, y parece estar siendo arrastrada por un movimiento circular. De su base nace una gran estela curva en forma de «coma» o ala, que transita del blanco puro al amarillo vibrante, evocando el rastro de luz de un cohete o la cola de un cometa.

Fuego y Luz: La luz aquí es movimiento. No hay llamas estáticas, sino una sensación de energía cinética. La estela blanca y amarilla ilumina el centro de la composición, mientras que pequeños círculos dorados y rojos salpican la zona negra superior, simulando las chispas que quedan suspendidas en el aire tras el fuego.

Detalles y Arquitectura: En la parte superior, aparece una representación fragmentada de la Senyera valenciana. Se observa el tejido con sus franjas rojas y amarillas, junto a una sección azul con detalles florales bordados en relieve. Un pequeño escudo real coronado se sitúa en la esquina superior derecha, integrando los símbolos institucionales de forma dinámica y no estática.

Tipografía y Grafismo: La palabra «VALENCIA» en la parte superior es de un rojo intenso, con una tipografía Art Déco de trazos rectos y ángulos afilados. A la derecha de la torre, el texto «FIESTAS DE LAS FALLAS 1934» se dispone en una columna diagonal descendente; las letras son de color azul cobalto y estilo geométrico, integrándose perfectamente en el flujo de movimiento del diseño.

El cartel de 1934 de Rafael Raga es una oda al dinamismo futurista. Logra algo casi imposible: hacer que un edificio de piedra como el Miguelete parezca volar. La imagen captura el vértigo de la fiesta, la velocidad de la pólvora y el orgullo de la identidad representado por esa bandera que envuelve la escena. Es, sin duda, una de las composiciones más modernas y audaces del periodo de entreguerras.